Qué porta acreditaciones pedir según el uso
Un porta acreditaciones no es una familia aparte: es la funda que corresponde al uso que le va a dar quien la lleve. Para un congreso de un día basta una bolsa de vinilo. Para una credencial que entra y sale del bolsillo todos los días, sale más barato a la larga un rígido de policarbonato con tratamiento anti-UV, que no se vuelve amarillo ni se raya.
Para congreso, el IDC40 es el clásico: acetato rígido con pinza-imperdible detrás y etiqueta de 90 x 58 mm. Para tarjetón de evento hay tres bolsas según el formato —105 x 70, 86 x 101 y 90 x 120 mm—, dos horizontales y una vertical.
Si la credencial lleva banda o chip, la funda cambia
Con banda magnética, el IDS77 cubre solo la parte superior de la tarjeta y deja la banda al aire, que es lo que permite pasarla por el lector sin sacarla.
Con tarjeta de proximidad, la IDS36.1 cierra de forma que, una vez dentro la tarjeta y enganchado el mosquetón, no puede salirse. Y un aviso que ahorra una devolución: el porta-tarjetas con imán IDS60 no debe usarse con banda magnética de baja coercitividad.
Fundas de tarjeta para reposición
La reposición de fundas es recurrente y se pide por referencia: rígidos, semirrígidos, bolsas de vinilo y los formatos de dos y hasta cinco tarjetas. Venta por unidad suelta, en el mismo albarán que las tarjetas y con envío neutro.