Cintas para acreditaciones: qué cambia entre un evento y el uso diario
En un evento con público la decisión no es el color, es la apertura de seguridad: el cierre negro que cede si el cordón engancha. Seis de las catorce referencias de esta página la llevan, y es lo primero que se mira en un pliego de acreditación.
Para uso diario en oficina o planta pesa más el yoyó: la cuerda da 72 cm de extensión, así que la tarjeta llega al lector sin sacarse la cinta del cuello. Es lo que evita que la credencial acabe suelta en un cajón.
Ancho y enganche: lo que decide el pedido
Hay dos anchos. El tubo de 12 mm sale mejor de precio en tiradas grandes de cinta lisa. El plano de 15 mm es el que deja superficie para que una serigrafía se lea de lejos, que es lo que pide una acreditación de congreso.
En el enganche entran mosquetón estándar, crochet, pinza de cocodrilo, doble mosquetón para colgar tarjeta y llave a la vez, y mosquetón antirrotación para que la credencial no se dé la vuelta.
Cintas de cuello personalizadas con la marca de tu cliente
Se serigrafían con la marca que nos digas: la tuya o la del cliente final. Salen en el mismo albarán que las tarjetas y con envío neutro, así que el pedido de una acreditación completa —tarjeta, cinta y funda— no se parte en tres proveedores ni en tres portes.